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In Camina on noviembre 25, 2009 at 3:02 am

Guardame un lugar lindo en vos.

No pretendo demasiado. Los días pasan tan rápido. Afuera todo vuelve y vuelve a ser nimio, pequeño. La estepa con sus demandas pelotudas. Todos demandan algo. Pocos entienden de qué se trata. Vos tampoco entendes todo, aunque lo intentes, cuesta. Yo tampoco puedo, ni me sale, ni lo intento. Te decía, estos días a mi, todo me chupa un huevo. Me salgo de los lugares habituales. No me alejo en absoluto, me salgo. Me guardo un lugar lindo para mi. No me basta la adrenalina, ni tampoco el polvo asentado. No quiero el despelote. Aprendí a respetarte y mucho, a verte y mucho. Vuelvo a decir, que los días están pasando rápido. Hay zonas nuestras que deseo refundarlas. Ponerle nuevas luces, vestirlas de verde. Quiero el mate con vos en la ruta y sacar fotos. Quiero seguir viéndote, mimándote. En el pico de un stress feroz tuvimos esa charla esa mañana que aparentemente definió tantas cosas. Saliste disparada. Te alejaste innecesariamente, porque, vos y yo nacemos cada mañana. Cada día somos nuevos y cada vez que nuestras manos se rozan es una fiesta, pequeña, dulce, pero fiesta. Otra gente envejece tan rápido, se les cuela el no entender por todas partes. Tanta gente se agolpa en los dormitorios durante años al cuete, corazón. Yo no quiero agolparte en ningún lado. Ni siento que te posea, ni que deje de poseerte, solo se que cuando vos te relajas y dejas de llevarte por la furia primera, pues ahí, justo ahí soy el primero en comprender tu inconformismo montaráz, tus incoherencias, tus puntos débiles, que los tenés. Ahí, justo donde reclamás alguien que te guíe, justo ahí es donde no te bancas a nadie que pueda guiarte de verdad, es decir, sin guía y con solo el soplo de aire fresco. Yo quiero hacerte rulitos en la nuca y leerte alguna cosa. No me pidas mucho más porque ya no estoy para eso. Pero, vuelvo una y otra vez a besar tu costado, porque tu costado me puede. Vamos por un plus de alegría. Cada vez que te veo, me tiembla algo y algo me impulsa a tocarte para desenroscarte una sonrisa. Pero, ahí, justo donde me muestro entero, ahí es donde necesito que me guardes un lugar lindo en vos. Eso de “dame un poquito de tu amor” estará bien para mi. Lo otro empalaga y termina hinchando las pelotas.

Lo aprendí rápido, pero, nadie dijo que no se pudiera aprender así.

t.ab.

In 1 on noviembre 16, 2009 at 12:26 pm

hoy…te abrazo,
mucho.
eso.

Ulula zone

In Camina on noviembre 9, 2009 at 2:31 am

…se esparce una luz por las dunas de tus hombros. Ja, romántico? Naaaaaaaaaaa. Solo un poco de palabrar. Es que el fantasma de la escritura volátil persigue de cerca. Qué es eso? bueh, una especie de ulular que dice que se escribe ágil y fácil y algo de eso hay y algo de eso no es asi. Eeeeeeeeeeeh? romántico? Si. No renuncio a ninguna de las barbaridades que soy. Me inundo de ellas, las dejo florecer en mi. No puedo ni quiero otra cosa. Ahí nomás me pasas tu. Me pasás vos. No escapo de las escenas encontradas a los pies de nosotros. Pero no es letra y letra y otra letra. No. Es un bloque textual. Si, ta’ bien. Tal vez no resiste análisis. Sip. Pero esa tampoco es una zona a la cual renunciar. Porque sube mi mano por tu pierna. Porque quiero que suba… y vos dejas que suba y a los dos nos encanta.

El farolito

In Camina on noviembre 8, 2009 at 12:33 am

Uoh bamba uoh bamba uoh bamba
uoh bamba-ba

Dentro tuyo están las llaves
solas esperan tus manos
tanto buscar por afuera
y ahora te gana el desgano
es tan difícil decir
todas las cosas que siento
a veces yo quiero oír
sólo lo que dice el viento

Uoh bamba uoh bamba uoh bamba
uoh bamba-ba

No necesito que recuerdes ya mi nombre
no necesito que me digas
adónde querés llegar
ni si conmigo estás vengándote de un hombre
no es necesario que preguntes
qué es lo que te quiero dar
porque ahora yo quiero ver
tus piernas nena tan fuertes
atrapándome en su red
llevándome para siempre

Dame un poquito de tu amor
para el corazón
dame un poquito por favor
que no viene mal
un farolito de ilusión
para el corazón
dejamé que te vea cerquita,
cerquita por hoy
que no viene mal
Así que te quiero ver
remando nena muy fuerte
a veces podés perder
y creo que hoy tenemos suerte

Dame un poquito de tu amor
para el corazón
dame un poquito por favor
que no viene mal
un farolito de ilusión
para el corazón
dejamé que te vea cerquita,
cerquita por hoy
que no viene mal
Solamente quiero oír
solamente quiero oír

todas las cosas que siento
uoh bamba…uoh bamba…

todas las cosas que siento
solamente quiero oír
solamente quiero oír

todas las cosas que siento
uoh bamba…uoh bamba…
todas las cosas que siento.

-Los Piojos-

amanece

In lopossible on octubre 3, 2009 at 11:08 pm

…en la mañana no llegué a contarte, pero, hubo un momento en la madrugada en que desperté para descubrir el detalle de tu mano derecha rozandome. Se enredaba en mi cuello de un modo indescriptible. Por eso no intento graficar el gesto ni la toma. Simplemente permanecí extasiado hasta reiniciar el duermo con tu mano allí en mi cabeza, poniendo en un solo roce tanta ternura en un amanecer sin tiempo…

Pelúsate

In Historica on septiembre 13, 2009 at 12:03 am

A veces releo los textos de aquí, me sitúo en las ingenuidades. En los frentes de tormenta para conmigo mismo. El resultado es siempre positivo. Es andar para mejor. Hay mucho que sabemos y no se dice. No porque se quiera ocultar, sino porque uno ni siquiera sabe como ponerlo en luz, como hacerlo. Caigo en ese lugar donde tengo ganas de ¿volver? a decir lo mucho que me gustás. Ese lugar que más bien te rompe las pelotas. Pero asi somos. Vos que no te dejás llevar demasiado fácil y yo… la verdad que tampoco.

Hoy, tengo la caricia fácil. Lleva tu nombre, como todos estos meses en que cada mimo se desparramó en las laderas y centros de la mujer que me gusta y es mucho. Mucha mujer y mucho lo que me gusta.

Claro, yo puedo hablar de otras cosas y hasta hacerlo de otro modo y hasta puedo comenzar a decir todo de un modo aún más difícil y hasta puedo otras cosas, pero, esto que es mucho… es para vos, dicho sin complejidades absurdas.

¿Dónde radica la nota que hace vibrar tu pelusa?

Simples

In lopossible on septiembre 8, 2009 at 12:47 am

Es ahora cuando quiero tus labios,
-tres besos que solo vos sabes dar-
sentir en arco, la estructura,
de tu cuerpo que me arrincona.
Tu pubis empuja,
yo te siento empujando,
y más te percibo fortaleza que blandita.
Sos, la mujer que se entrega,
soy, el hombre que se entrega.

Lo abstracto me cansa a mi también un poco,
por eso está bien eso que pasa,
algunas noches cuando
nos queda la risa dando vueltas,
el aire caliente como caliente nuestro aire,
esas noches y otras en las que veo tu espalda,
bajar hasta mi,
veo,
mis manos envolver tu sien y el beso, que,
estira todos los tiempos,
como el día en que lo inesperado,
cayó en la noche como un remanso pleno,
exultante,
escaleras arriba.

Cada vez que me entrego,
siento,
que pongo mi boca en el único lugar donde mi boca,
respira algo más que oxígeno,
apenas,
un mundo desconocido que se pone,
unas gafas que lo que miran tiembla,
como el segundo y el tercer beso,
que cae en tu boca
y que despega desde los ojos,
en un vuelo irresistible hasta el cuarto beso,
ese que libera el ritmo de un respirar parejo,
beso,
que aún no inventamos,
que se acomoda en la punta de los dedos,
y rueda entre el ropaje,
haciéndose excitación creciente,
el beso,
que viaja hasta tu cama,
que lleva el soplo de la pelusa de tu cuello,
hasta donde nada dormita,
hasta donde todo es otra vez la noche,
y otra vez el beso,
y cada vez vos y yo,
más simples.

Pulp Fiction

In lopossible on agosto 23, 2009 at 9:57 pm

Vincent camina, la cámara lo sigue. Jules se le adelanta un poco. Ahora la cámara sigue a ambos. Estás buscando acomodo. Tu mano derecha está saltarina. Vincent y Jules recorren pasillos con la tranquilidad que les da el saber que el guión ha sido benigno con ellos al menos en esa instancia. A Vincent lo observo un poco más. Le busco la vuelta. Travolta nunca fue un actor que mereciera ese papel. Le busco la vuelta y hasta creo encontrarle defectos de actor pero no se. Pudiera estar eso también digitado. Tarantino no es ningún boludo. La noche se madruga. Mi mano izquierda se acerca a tus cabellos. Un silencio pre-tormenta recorre todos los rincones. Una calma de dos se asienta. Vincent y Jules llevan ese diálogo de filosofía simplona a limites extremos. Todo indica que están por liquidar a alguno y eso hace que el diálogo sea aun más molesto. Sigo los gestos de Vincent, casi logra convencerme en su actuación, pero no me cierra, hay un exceso de despreocupación. Debo ver de vuelta esta parte. Golpean una puerta e ingresan para ¿ajusticiar? a un supuesto rompe-códigos. El clima se tensa rápidamente. Todo indica que vendrá la balacera y es el punto en que me abrazás. Aprovechó a rodearte con mis brazos. Mi mano derecha roza tu frente y vos no querés mirar. Vincent se ubica observador, se aleja del foco de la escena, huye hacia el fondo, se esfuma en segundo plano. Es una parte demasiado intensa como para confiarle a Travolta el protagonismo en ese punto. Tarantino lo sabe y sutilmente deja todo en manos de Jules. Jackson no se va a perder ese momento y pone toda la carne en el asador. Lleva adelante un monólogo que fluctúa entre climas y recita un pasaje bíblico que terminará por definir la toma. Siento como tu respiración se relaja y algunos músculos dispersos sueltan pequeños temblores indicando que inicias el duermo, el abandono hasta luego. Jules reparte tiros convencido de que hace lo correcto. Pero algo sucede.

Vincent y Mía bailan. Las crónicas hablan de una escena ya de culto en el cine y el acierto de la misma no es más que la poca estructura que la guía. Son dos parientes bailando en el casamiento de la prima Betty. Asi de simple. La cosa sigue en casa de ella. Esa parte tendrás que verla. Vale la pena.

La película avanza. Ya estás durmiendo. Tu mano derecha busca mi mano. Tu sueño se entrecorta. Girás hacia mi, te movés otra vez hasta apoyar tu mejilla en mi pecho. Mi brazo izquierdo te toma por la espalda. Mis dedos recorren tu pelo y tu frente. Estás dulce.

El film se lleva la noche, la condensación del abrazo continuo, la línea que escribo en silencio con restos de un soplo que dice “me ha gustado abrazarte y que me abraces en esta noche, masiado”

Atrás quedó el chocolate. El vino blanco. La picada campestre. La charla. La belleza de tu imagen en perspectiva y un colorido manojo de sonidos íntimos cruzando la tarde.

In Mix on agosto 7, 2009 at 5:22 pm

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de tu boca

In lopossible on julio 1, 2009 at 1:56 am

Hay muchas formas de decirlo,
un café, un chocolate,
y todo en medio de los ruidos del mundo (el café a tu lado es rico).

Me gusta que me leas,
de la pantalla, del papel, de la imagen
(aceptaré mejor la realidad si viene de tu boca).

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